domingo, 30 de mayo de 2010

Amen

Ayer Juan me preguntó: Mamá ¿Qué forma tendrán nuestras almas? ¿Cómo nos reconoceremos en el cielo? Yo me quedé muy parada pero no tenía más remedio que enfrentar su cara de ojos nuevos y espectantes. Haciendo malabares entre la angustía de mi agnosticismo y la luz del buen cielo en el que él se imagina a sus abuelos, le contesté que hay cosas que no entendemos muy bien cómo las sabemos hacer pero que las hacemos, como cuando tú o tu hermano estabais en mi barriga y antes de que os moviérais yo ya sabía que íbais a hacerlo y papá, que tenía la mano sobre mi piel,abría mucho los ojos sin poder comprender cómo yo lo había averiguado. No fallaba nunca. Le decía, pon aquí la mano, papá se esperaba, debajo la barriga como una sandía, tú dentro buceando,¡ahora! y te movías. Cariño,yo creo que debe de ser algo así. Entonces la que pasó a estar espectante fui yo, redoble de tambores y mientras él movía de forma afirmativa la cabeza dijo: Ya, ya...será mamá que yo te reconoceré porque al llegar dónde tú estés sentiré lo mismo que siento cuando me abrazas y me das besos ¿verdad?
Respiré hondo(muy hondo) y me sorprendí a mí misma dejándome llevar por las consoladoras aguas de esa imagen.
Que así sea.

9 comentarios:

Siete Soles dijo...

Creo que Juan no tendrá miedo de la muerte. El siente tu cariño como algo que ni ese misterio podría quitarle.

Blimunda dijo...

Siete Soles: yo no estoy tan segura. El Amor que sentimos por los demás no los salva de la angustía al vacio que pueden llegar a experimentar.
Ojalá que siempre sean creyentes y no sientan lo qué a mí me muerde cuando pienso que un día estaré muerta.Un beso.

Tournesol. dijo...

¡En hora buena!, has superado otra prueba del curso intensivo "Ser padres". Claro que hay que reconocer que con Juan es mas fácil y juegas con ventaja, pues para el que tiene una mochila llena de amor para repartirlo entre todos, solo tienes que llenarle cada vez mas la mochila y todo arreglado. De todas formas, pienso que el miedo a la muerte no es una cuestión de creencias, es mas una cuestión de sabiduría; pero como a veces somos tan necios, el miedo a perder lo que tenemos no nos deja disfrutar
de la vida.
Disfruta mucho de Juan que es el amor y la ternura personificada.

Saludos y un beso para el.

Blimunda dijo...

Tournesol: Pues parecerá facil, pero cuando te pregunta cosas así y te mira con esos ojos taladrantes de querer saber y soy yo la que ha elegido para satisfacer su curiosidad y precisamente lo qué me pregunta ni yo lo tengo claro, a mí no me parece tan facil, la verdad. Aunque creo que todo ese amor que lleva dentro le ayuda a comprender el mundo y las extrañas respuestas de su madre.
Un beso florecilla.

Clochard dijo...

Allí, al otro lado, en el más allá, donde no sabemos cómo actuan el gusto, el tacto y el olfato, donde debe ser una gozada disfrutar de esa otra dimensión de los sentidos; donde el trajín que nos espera tiene el aliciente de ser desconocido. Allí se debe encontrar la respuesta a la eterna e insatisfecha pregunta, y para hacerlo con éxito nada mejor que seguir el ejemplo de Juan.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Clochard:
Sí,veo que su guía interior también te ha desarmado a ti. Que así sea.
Besos, besos.

Tournesol dijo...

Claro que no es fácil, yo me he visto en muchos aprietos y sin saber que contestar, lo que quiero decir es que Juan es tan especial, que el ha captado la sensibilidad de tu respuesta.

Recuerdo que cuando iba a nacer mi segundo hijo, mi hija mayor vino de la escuela llorando porque le habian explicado que para que su hermanito viniera a casa, a mi me tenian que hacer una gran raja en la barriga. Intente convencerla de que eso no era cierto pues mamá iba a tener un parto natural. ¿Y eso cómo es?, no lo entiendo;yo no sabía como explicarle con sutileza a una niña de tres años ese gran misterio de la vida, asi que opté por decirle la verdad: Al momento la niña dejo su desconsolado llanto y pareció convencida, pero me hizo una última pregunta. Mamá y cuando el bebé sale...

¿No huele mal?.

Blimunda dijo...

Tournesol: Ahora te he entendido mejor.
Muy bueno lo de María!!!!

CLOCHARD dijo...

mas bien armado, diría yo, ante la llegada de semejante suceso con la capacidad personal necesaria para aceptarlo y sumergirte en ese otro mundo del que algo bueno nos espera; un dulce descanso sin parangón, una paz interior jamás conocida. Pero eso si, insisto; Juan es el ejemplo a seguir.

BESOS

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License