jueves, 27 de mayo de 2010

Ulises en Hacienda

Me gusta mucho leer en voz alta, no lo puedo remediar(ni quiero),al contrario, aprovecho la ocasión siempre que puedo como hace unos días en la sala de espera del Ministerio de Hacienda.
Trás pasar el detector de metales recogimos nuestro número y a esperar. Dado que en esa misma sala hemos llegado a estar horas aguardando nuestro turno, yo iba preparada con el libro de Jesús Cotta "Ulises y las sirenas. El dilema de la infidelidad". Pues nos sentamos y saco de mi mochila el citado ejemplar. Voy a leer, le digo a mi marido que se queda muerto(más que si le hubieran dicho que le salía a pagar una cuantiosa cantidad, que por cierto no tenemos). ¿Aquí? Esa pregunta quería decir: Marisa, por favor, estás muy mal, cómo vas a leer en voz alta ese libro que habla sin pelos en las palabras de... de lo que habla vamos. Yo entendí su mirada de espanto, que por algo llevo viviendo con él más de veinte años. Y él entendió, que no solo pensaba sino, que estaba decidida a leerlo pese a que estuvieramos rodeados de gente.
Como había vocerío de fondo, entre el ruido del tráfico que provenía del exterior y ese ambiente sonoro cargante de algunos lugares públicos, el tono de mi voz se fue diluyendo por los derroteros del amante socrático* y era a penas imperceptible para los que estaban más cerca de nosotros. Pero hubo un instante en el que levanto la vista y me encuentro con unos ojos acusadores, jubilado con cara de cenar más de la cuenta y de no haber leído nunca a Neruda. Un infiel por pereza*, pensé. Entonces pongo más vertical aún el volumen(para que se viera mejor el titulo y el autor)y en un segundo surge un brillo en esas pupilas que no llegué a descifrar porque apareció nuestro número en la pantalla. Hacienda tan inoportuna y desconsiderada como de costumbre,aunque tenga al mismísimo Ulises en su sala de espera.

*Véase "Ulises y las sirenas. El dilema de la infidelidad" de Jesús Cotta Lobato.

11 comentarios:

Tourensol dijo...

Si Ulises, rey de Itaca, que luchó en la guerra de Troya, venció a Polifemo y mató a todos los pretendientes de penélope; se encontrara en una cola de hacienda...
No creo que resistiera la tensión de la espera imaginando el resultado de una declaración positiva. lo que si se, es que para muchos contribuyentes hacer una visita al ministerio de hacienda, es una autentica "Odisea".

Yo tambien te mando muchas petunias, antes de que florentino se las coma. Besos

Clochard dijo...

Si hubieras adivinado lo habido detrás del brillo de esas pupilas habrias optenido información para escribir algo parecido a una novela de Stephen King. Mejor así, que cada uno se imagine el terror a su manera. Por cierto, La aparición del número a lo Muñoz Molina incitan a cualquiera a ponerse a escribir, y la lectura en aquella sala la hubiera firmado el mismo Max Aub.

Besos, prosas y versos.

Heli@ dijo...

Para alguien amante de la cultura clásica, es estupendo leer algo relacionado con ella; aunque sea una idea tan inverosímil como imaginar a Ulises esperando en una cola de Hacienda... (Jo, como para que luego le saliese a devolver) Realmente me ha gustado su hisoria de hoy. Gracias. ^^

Blimunda dijo...

Tournesol: Pues fíjate para nosotros fue muy sencillo, se ve que al fisco no le interesa que nos resulte una Odisea contribuir con nuestros haberes.
Petunias recibidas y si aun hay riesgo de que Florentino se las coma la cosa no va mal.Besos.

Blimunda dijo...

Clochard: ¿Tú crees que tal destello debía obedecer a signos tan siniestros? Yo creo más bien que fue la portada, que luce dos sugerentes pares de piernas femeninas envueltas en sábanas . O quizá le extrañaría al personaje de Stephen King que nos estuviéramos partiendo de risa con un libro.
Lo de "la aparición del número a lo Muñoz Molina" no lo entiendo.
Cuídate. Besos.

Blimunda dijo...

Heli@: es increible pero allí estaba Odiseo luchando por no sucumbir a los encantos de las sirenas...Te hubiera gustado estar con nosotros, lo que no sé es si a tu madre le gustaría esa lectura para ti.
Besos mariposa!!!!

Jesús Cotta Lobato dijo...

Blimunda, esta es la anécdota más simpática que me han contado jamás de un libro mío y, además, en Hacienda. Me gusta que hayas puesto a tu marido en un compromiso y ¡la de ideas que se le habrán ocurrido a ese anciano! Salud. ¡Salud!

Blimunda dijo...

Jesús:Es que Hacienda da mucho juego, todo eso del detector de metales y la gente con esas caras...Mi marido pensó que se iba a violentar más, pero yo no fui tan malvada como para leer demasiado alto y lo pasamos bien. Además no sé si sería cosa del poder de Odiseo, pero salimos de allí con una cara de felicidad.
Besos y versos!!!

Clochard dijo...

Querida Blimunda, con lo de "a lo Muñoz Molina" me refiero a ese momento de la lectura en el que irrumpe una circunstancia como si de un signo de puntuación se tratase, y a partir de ella se abre el camino hacia la imaginación del lector. Incita a escribir porque, partiendo de ese instante , son posibles múltiples continuaciones. ¿ Continuaban esas pupilas en la sala a vuestra salida o se fue aquel señor a alguna librería en busca de un ejemplar de Ulises y las Sirenas?.

BESOS (Incluyendo los destinados a Tourensol).

Blimunda dijo...

Clochard: Continuaban allí pero, como a nosotros lo que nos mola es el estilo de nuestro admirado Max Aub, vamos a escribir aquí que el Señor de mirada acusadora no veía el momento de salir de allí y dirigirse a la librería "Entre libros" ,en la que ya conocen al tal Cotta pues yo ya he encargado mi "A merced de los pájaros" del mismo autor, que va a hacer las delicias de nuestras noches de verano, esas en las que nos salimos con las butacas a mirar las estrellas en El Sueño de la Lagartija. Salud!

Heli@ dijo...

Las flores están muy "reveladoras" ultimamente, ¿no es así? Pero ¿qué le vamos a hacer?...

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License