martes, 15 de junio de 2010

Amor me sabe a poco

Mientras mi librero habitual le pasa el lector del código de barras al ejemplar que voy a comprarle, mientras lo mete en una bolsita nueva e impecable junto a un punto de lectura, mientras me cobra y me da el ticket con el cambio, él ignora la desazón que a mí me desordena por dentro, las ansías por abrir ese libro y ponerme a leer en ese mismo momento.
Lo guardo en mi mochila como se guarda algo asombroso que acabara de ser creado, no como si fuera un conjunto de hojas de papel impresas sino un corazón humano que palpita entre mis manos.
Como conozco de la felicidad que encierran algunos libros( esa alegría íntima que a páginas llenas tantas veces me han regalado) siempre albergo la esperanza de que el nuevo ejemplar no sea menos en su potencia a los que ya tengo leidos, así que no veo el momento de abrirlo y percibir ese latido.
Hoy quería hacerlo cuanto antes, aunque fuera en plena calle nada más salir de la librería pero, dándole la mano a mi hijo pequeño y cargando varias bolsas no era muy posible, de modo que he tenido que retener el misterio hasta poder desvelarlo en la sala de traumatología, en tanto esperabamos nuestra revisión de rutina.
Allí, al abrirlo por la primera página, el lomo de pastas vírgenes ha cedido ofreciéndome una resistencia de preludio exquisita. Lo primero, la dedicatoria, que bien que decía Borges que es un instante sublime : "A Miguel e Isabel..." Sabiendo que nos podrían nombrar en cualquier momento, consciente de que no tenía mucho tiempo, lo he hojeado y el azar, con la sabiduría de su mano, me ha llevado hasta "Amor me sabe a poco" y con tan solo los primeros versos ya he intuido que ese alma en papel impresa iba a latir para mí y que iba a regalarme minutos impagables de
felicidad.
Luego en casa lo he forrado con escrúpulo( lo hago siempre para salvaguardar las pastas del manoseo, el polvo y las manchas). Esta vez, además, he dibujado unos sencillos pajarillos que atraviesan la portada, "por amor a lo qué vuela" y porque no podía ser de otra manera titulándose "A merced de los pájaros" del poeta malagueño Jesús Cotta lobato.

9 comentarios:

Blimunda dijo...

He empleado el titulo del maravilloso poema de Jesús Cotta para titular, a su vez, esta entrada. Lo hago con todo mi respeto y el mérito de tan singular imagen es sólo suyo, claro está.

Clochard dijo...

Comparto contigo, querida Blimunda, ese primerizo momento en el que un libro se alberga en nuestras manos con la diferencia de que frecuentemente soy objeto de la recriminación de algún viandante con el que me cruzo en su camino. En otras ocasiones tropiezo con las farolas o las señales o cuando menos me lo espero hay una mano salvadora, posándose en no de mis hombros, que me impide cruzar la calle y que más tarde se sorprende del ensimismamiento de mis ojos que tan poco se percatan de que la luz de los peatones se haya puesto verde.

Resulta un placer decirle al librero que por favor no me de con bolsa y pedirle un lápiz o un bolígrafo para bautizar el ejemplar recien adquirido, elejir un pisapáginas, leer las primeras lineas mientras me choco con la puerta.

Siempre que compro un libro reparo en la insignificancia de su precio en relación con lo que me encuentro dentro, con el esfuerzo imprimido para haberlo llevado a cabo, con las relecturas que posiblemente le esperen, con la de caminos que le puede abrir a mi pensamiento.

Lo dicho, Blimunda, comparto contigo el amor por lo escrito.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Clochard:

Sabía que te iba a gustar porque he
tenido el privilegio de verte casi saltar de impaciencia en la misma librería cuando te preguntó Javi( mi librero) si te lo envolvía y tú, no, no, por favor si me lo llevo puesto. Él sonrió comprendiendo lo qué sentías y salimos a la calle más contentos que unas pascuas.
Y sí, lo del precio es ridículo.
Besos y versos vagamundos.

Siete Soles dijo...

No podía ser de otra forma. Estoy deseando compartir contigo ese tesoro, que has conseguido.

Alejandro dijo...

Preciosa entrada, Blimunda.
En el caso de Jesús Cotta te puedo asegurar tanto la valía de sus escritos como la de la propia persona.

Blimunda dijo...

Siete soles pareciera que el poema "Amor me sabe a poco" lo hubiera escrito Jesús pensando en ti.
Los niños te han preparado regalos de bienvenida, yo te leeré estos versos en los qué late toda esa locura que te rebosa.
Buen viaje. Te estamos esperando.
Un beso solo para ti.

Blimunda dijo...

Alejandro ya veo que Jesús es un ser especial. No es muy frecuente encontrar esa sensibilidad y los que lo leemos nos sentimos afortunados, si tú además gozas de su amistad doble fortuna, y esa es una riqueza que no se devalua. Un abrazo.

Tournesol dijo...

Yo misma he observado en muchas ocasiones con qué cuidado y cariño tratas a tus libros, por eso cuando me prestaste La noche de los tiempos de tu admirado Antonio Muñoz Molina te pregunte: ¿no te da pena separate de él?, contestaste que sí pero que me tenías confianza.
por eso cualquier día seguro que llegarás con tu nuevo libro de Jesus Cotta ( debidamente forrado) y me lo confiarás como has hecho con tantos otros.

lo interesante de tus libros es que siempre dejas en ellos tu huella, cuando los abres tras la portada ,y como siempre a lápiz ,has escrito una frase, un poema o una cita acorde con el tema del libro, por debajo la fecha en la que al leerlo te sentiste feliz; en su interior puedo encontrar frases subrayadas o entrecomilladas, capítulos comentados y varias líneas entre parentesis. En definitiva dejas en ellos tu impronta y tu cariño, por eso estos ejemplares enriquecidos con tus cosas son para mí mucho más interesantes.

Muchas petúnias y besos, muchos besos.

Blimunda dijo...

Tournesol ya sabes que sólo dejo mis libros a quienes saben apreciarlos, a los que los consideran como algo más que páginas encuadernadas y recuerdan que hay que devolverlos. Mis libros son como mis hijos, no los dejo al cuidado mas que de quienes me merecen total confianza. Y en tu caso no pueden estar en mejores manos.
Sí, leer un libro que ya ha sido leido y subrayado es una lectura especial, una lectura acompañada. A mí me gusta mucho acompañarte mientras lees.
Besos y lobelias.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License