lunes, 21 de junio de 2010

La llamada de Saramago

Cuando Pilar del Río leyó "Memorial del convento" no sólo pensó que debía de conocer al autor de esa novela, sino que viajó hasta Lisboa para entrevistarlo.
Poco después se enamoraron y José Saramago con sesenta y dos años le dijo, que lo qué no podía ofrecerle era tiempo. Aún así, y pese a la diferencia de edad, han vivido juntos veinticinco años. Él continuó escribiendo en el piso de abajo, ella se convirtió en su traductora oficial al castellano en el piso de arriba. Desde entoncés comenzaron a proliferar las dedicatorias a Pilar. El escritor portugués confesó no haber sabido lo qué era el amor hasta que Pilar no llegara a su vida.
La joven periodista sevillana había captado a miles de kilómetros la llamada que Blimunda le hace a Baltasar Sietesoles cuando en "Memorial del convento" incita a su alma a que vaya hasta ella. Pilar ,yendo más allá del argumento y el escenario novelado, interceptó la intención del autor como si las palabras de Blimunda al decirle a Sietesoles "Ven" le fueran dirigidas sólo a ella. Y ella, dueña de su destino, fue.

El viernes mientras mi hermano( no podía ser otra persona) me daba la noticia sentí que una estrella se apagaba en nuestro cielo, la estrella Saramago que seguirá brillando en las páginas nacidas de su propia mano, esa que le puso nombre a la que yo he hecho parte de mi propia historia personal firmando como la protagonista de "Memorial del convento".
De otra manera, desde que comencé a leerlo, yo también me sentí llamada por el universo Saramago, no como Pilar, a la que me gustaría abrazar y transmitirle un poco de consuelo, sino reconociendo al corazón cercano, al hombre sensible, al maestro.

Para Pilar del Río.

8 comentarios:

Alejandro dijo...

No conocía el origen de Blimunda. A mí me dio por leer a Saramago hace unos años, pero acabé un poco harto de no encontrar un nombre propio o un simple punto y aparte donde interrumpir cada noche mi lectura.
Nunca me gustó cómo arremetía contra el cristianismo, aunque creo que tanto escritores como lectores deben sentirse completamente libres para escribir o leer.
Sí he de reconocer que algunos de sus libros me han hecho pensar bastante.

Un abrazo, Blimunda. Siempre debe ser un consuelo morir enamorado.

Blimunda dijo...

Alejandro: los libros que yo he leído de Saramago si tenían puntos y seguido, incluso puntos y aparte. Yo he pasado un poco por alto sus criticas al cristianismo, quizas fijándome más en otros aspectos que me han fascinado en él.
Cuando leí "Memorial del convento" Blimunda se me quedó dentro metida, allí también está Susana Grey o Fermina Daza. Y el día que decidí hacer un comentario salió ella sola, sin dudarlo firmé así.
Ahora pienso en Pilar, pobrecilla, creo que su amor era verdadero.
Un abrazo y salud!!!!!!!

Nadia dijo...

Maravilloso,al igual que el resto del blog.
Te felicito.

Siete Soles dijo...

Me ha encantado la manera de describir con palabras lo que llamamos amor, sin usar esta palabra, ni sinónimos, ni niñerías. Es un placer el leer tus entradas.

Blimunda dijo...

Nadia, bienvenida a estas aguas.
Tu blog promete, sigue la llamada de tu alma, esa que te pide un bolígrafo o un lápiz, sea dónde sea. Me alegra tenerte por aquí. Un beso.

Blimunda dijo...

Siete Soles: no había pensado en eso, en que estaba hablando de amor sin utilizar esta palabra. Como siempre ves aspectos que yo no había contemplado, debe de ser esa luz tuya, la que desprendes sin darte cuenta, por algo te llamas así.
El placer es mio, amor.

Clochard dijo...

José Saramago es el argumento sin pelos en la lengua con una dosis de elegancia literaría cargada de originalidad; la verdad del barquero, las peras al cuarto, al César lo que es del César y la tierra es para el que se la trabaja o así tendría que ser, y si no lo es para eso estaba él; para demostrarnos de una manera aplastante el cúmulo de aberraciones e injusticias que el ser humano se empeña en justificar.

Detrás de esos mundos figurados como los de Ensayo sobre la ceguera, las intermitencias de la muerte o ensayo sobre la lucidez se encuentra la simple y llana explicación al irrefutable hecho de que el sentido común sea el menos común de los sentidos.

Después del aprendizaje que me aportan sus lecturas saco en claro que merece la pena vivir alimentándose de amor y de literatura; y aunque la fé no se encuentre entre mi ramillete de virtudes, algo muy parecido a ella debe ser lo que siento con sus lecciones.

Adiós, estimado José, querido camarada.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Clochard, suscribo tus ideas.
A Pilar le encantaría leer tu entrada-comentario. No es imposible que suceda.
(Ya te estaba echando mucho de menos)
Cuídate compañero. Un beso.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License