viernes, 18 de junio de 2010

La triste Nefele

Detrás del mostrador de su tienda la puedes encontrar. Ataviada con singular elegancia. Siempre a la última moda, suele llevar ropa cara, a la que no le falta el llamativo detalle de un collar de fantasía a juego con los pendientes y con el color de la blusa o de la rebeca. Acude a la peluquería cada semana, el corte que se lleva, el tinte al día, las cejas bien depiladas, el carmín apropiado a la tonalidad de los motivos estampados en su vestido o en su falda. Sabe realzar sus encantos maquillándose sin excesos, el toque justo para avivar el tono de sus ojos pero sin perturbar la armonía de un rostro tan agraciado como inconsciente de su belleza.
Allí la tienes, tan atractiva y sin embargo, en el momento en el que escuchas la inflexión de su voz, ya sabes que algo tremendo guarda en su pecho, junto al collar de fantasía. Tan exquisitamente vestida y desauciada por completo de cualquier vestigio de ilusión, de alegría. La miras y ves el contraste hiriente, tener dinero más que de sobra y habitar al mismo tiempo en el espacio infinito de un circulo reconcentrado de dolor insondable.
Es la triste Nefele y con su mirada extraviada reina en las nubes de su condena. Es una reina de lo inconsolable que parece haber perdido la capacidad de sonreir como esos relojes antigüos que malogran una piececilla y ya no vuelven a funcionar nunca más.

8 comentarios:

Corso dijo...

La viveza de las imágenes que conforman la descripción, tan maquillada sin excesos como la protagonista, hacen que hasta surja la curiosidad de conocerla, de caminar despreocupado por la acera, asomarse disimuladamente a través de la cristalera, entre los artículos de las estanterías, para encontrarla tal como la muestras, para admirarla sin que ella se dé cuenta y ofrezca su atención.

Aún me queda mucho que leer de tu blog, pero de nuevo enhorabuena. Algún día no muy lejano espero ir con un libro que lleve tu nombre en la portada a cualquier evento donde, con la timidez con la que el lector se ofrece ante el escritor -me imagino a mi mismo en idéntica pose a la la que mostraba ante Lorenzo Silva hace pocas semanas una tarde lluviosa, en la feria del Libro de Jaén-, te rogaré una dedicatoria que otorgue aún un poco más de valor a ese pequeño trozo de vida en papel.

Blimunda dijo...

Corso, gracias por tus palabras pero yo si que veo lejano ese día, tan lejano que ni me lo planteo, sólo escribo a diario sin saber a dónde me llevará esto...Por ahora el blog no me ha dado nada más que enormes satisfacciones como la de encontrar aquí comentarios como el tuyo.

Un abrazo y salud!!

Siete Soles dijo...

La descripción del personaje según su aspecto físico, nos puede llevar a su alma, cuando la descripción esta realizada con la sensibilidad y acierto con la que tu la realizas.
No me canso de leerte.

Blimunda dijo...

Siete Soles: muchas veces dudo que yo tenga esa sensibilidad de la que hablas y nadie mejor que tú sabe a lo qué me refiero.

Clochard dijo...

Esa belleza de porcelana nos parte el corazón a los que solemos enamorarnos con frecuencia; por lo menos un par de veces al día, un mínimo de catorce por semana. Siento impotencia si, en ocasiones, no consigo hacer sonreir a Nefele, a veces es imposible y entonces hacemos el amor con besos en los párpados.

Otras veces se olvida de todo y entonces yo soy lo más importante de su presente; pero solo a veces, porque en la mayoria de ocasiones el olvido es tan hijo de puta que vuelve a recordarle que mi piel no es la de aquel con el que se apagaban los fuegos del infierno en un baño de pétalos de rosas, que es la de otro que le sirve de consuelo.

Nefele entiende que somos almas gemelas y por eso me lo consiente todo; porque logro entender que a veces no me llame por mi nombre cuando mis ojos, sobre su mirada, se dirijen hacia los ojos de Laura.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Clochard, entiendo tu comentario como una interpretación muy libre de mis palabras, pero como dice un compañero de blog( Alejandro Muñoz, que puedes encontrar en Desde mi ventana) un escritor o un lector deben de escribir o leer libremente.
Pues eso, aquí tienes sitio para correr con tus ideas. Y yo encantada de la vida contigo.
Besos y versos!!!!!!!

Heli@ dijo...

Son tan vívidas sus descripciones... No sé si este personaje es real, o solo lo es a medias; pero me encantaría conocer a Nefele. Estoy segura de que si esto alguna vez llegase a ocurrir no haría falta preguntar, lo sabría. Siga escribiendo así, porque aunque no lo piense, puede que esté sirviendo de inspiración a los peces que se pasan por sus aguas.

Blimunda dijo...

Heli@: Gracias por tu comentario.
Te diré que el personaje está inspirado en la vida real y que tú seguro que la conoces de ir, alguna vez, a su tienda. A mí esta mujer me ha producido siempre una pena tremenda.
No sabía lo de los peces... eso me halaga, no sabes cuánto.
Un beso bonita.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License