viernes, 25 de junio de 2010

Toda la piel humana

La frente, las sienes, los párpados rendidos al deseo, el lóbulo carnoso de la oreja y su laberinto interno, el surco mentolabial... los labios.
La textura sutilísima del cuello que desciende hasta los hombros, la exclamación de las clavículas, el hueco supraesternal concebido para acoger el regocijo de la punta de la lengua al verse guarecida en tan sinuoso acople.
Las elevaciones de los pectorales tan dignos de ser mordidos, las cerezas de los pezones, el secreto del ombligo y la promesa que desde allí ha de contemplarse poderosa, colmada como una jarra llena para ser bebida.
Las manos, las yemas exploratorias en el recuento milimétrico de otras orografías, el dedo corazón: único portador del transporte de la vibración.
El vértigo de la espalda, los glúteos que se ofrecen al estilo chino dejando a la vista de él la cerradura del sexo abierta mil veces por su llave, la bolsa de la vida que gusta de ser lamida, el puente del periné que enciende al occidental, el musculo anular que ciñe al hombre como nada en este mundo y se cierra con los prejuicios y se abre maravillosamente si se ahonda, hasta el abandono, en las raíces de la líbido.
La carne adorable de los muslos firmes y el interior de la piel de estos cuya suavidad contrasta con el bosque espeso del pubis, la recepción extrema de las sensaciones del arco plantar, los dedos de los pies... los labios, los labios.

11 comentarios:

Tournesol dijo...

Querida Blimunda: Una vez más los dioses (Eros y Afrodita), se han paseado por tu blogger haciendonos imaginar, casi aciendonos sentir ,con tus palabras la belleza del momento.
¡Marabillosa la descripción corporal!.
¡Sublime en las sensaciones!.
Sutil y encantadora como siempre.

Besos.

Blimunda dijo...

Tournesol es el efecto de Eros, que me transforma.
Gracias por tus palabras mariposa. Besos, besos.

Siete Soles dijo...

Hola Blimunda

Espero que tus lectores no se escandalicen con el relato. Para mi es sencillamente uno de lo mejor que he leído. Y no me refiero solamente a lo mejor que he leído tuyo, sino a todo lo que la vida a depositado en mis manos, para ser digerido por mi cuerpo y mente.

Por favor no pares de regalarnos con estos trozos de tu ser.

Besos...

Blimunda dijo...

Siete Soles : No me lo creo pero seguiré escribiendo aquí o en cualquier superficie.
...y versos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Cáspita, qué texto tan hermoso, qué maravilloso canto al cuerpo de un hombre. Así dan ganas de ser hombre. Acostumbrado que está uno a leer textos poéticos de él a ella, es dulcemnente desconcertante este texto. Te felicito sinceramente.

Juanma dijo...

Grandioso y emocionante texto. Excepcionalmente escrito, sugerente e inevitable. Enhorabuena y gracias, leer cositas como esta son un placer.

Besos.

Juanma dijo...

Ay. Donde digo "son", debí decir "es". Hay que cuidar los detalles.

Más besos.

Blimunda dijo...

Jesús, ya ves lo qué sentimos las mujeres...
Pero no sé por qué te parece desconcertante, no lo pillo.
Gracias por tus felicidades, viniendo de ti son muy especiales para mí.
Un beso y mucho Miguel Hernández!!!!!!!

Blimunda dijo...

Juanma, bienvenido y mejor hallado!!!El placer es mio de hallar comentarios como el tuyo aquí.
Me alegro de que te guste y de poder compartir estas cosas que antes guardaba en un cajón con vosotros que también escribis y por los que me siento comprendida.
Así que la agradecida soy yo.
Besos y mucho Antonio Muñoz Molina!!!!

El Naranjito dijo...

Por culpa de blogs como este me he enganchado de nuevo a las palabras hermosas. ¿De donde sacaré el tiempo para disfrutar? Gracias.

Blimunda dijo...

Naranjito: Cuánto me gusta esa forma de sentirme culpable.
Seguro que sacas tiempo, ya verás.
Bienvenido.
Un saludo y gracias a ti.

 
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