miércoles, 14 de julio de 2010

Gaviota de tierra vuela en el agua

Para Antoñita y Pepé, que compartieron con nosotros el azul del cielo,
Para María que fue generosa,
Y para Andrés que lleva trocitos de luna en los mechones de su pelo.


Amanece y la ilusión nos conduce gustosa.
Carretera, dos horas de autovía hasta la playa. Baja la ventanilla ¡Mira cómo huele! La sombrilla, las neveras, extendemos las toallas, mamá ponme ya la crema, toma tus gafas de bucear, desplegamos las hamacas, los niños ríen y chapotean en la orilla, nos sentamos y ahí está: rebosado y rebosante corazón ininteligible que se derrama a nuestros pies, todo alma líquida, toda la energía de su animalidad incomprensible diluida en el añil de un sueño tremendo: es el MAR y yo allí para no comprenderlo.
Ingenua, siempre ante él intento abarcarlo con un cuerpo tan escaso, me descubro a mí misma con la sed de bebérmelo por completo... Él me acoge en su seno de Dios en la tierra para mecerme en sus aguas y enseñarme la relatividad de todo lo que tengo. Me sumerjo y, con el suave va y ven de las olas cuando nado, creo que vuelo. Es todo lo azul que me deshace y me ofrece las líneas del horizonte, la perspectiva, la libertad para unos ojos ciegos.

Luego, al caer la tarde, estrellitas líquidas salpican la superficie y es la hora de dar marcha atrás y regresar tierra adentro con la añoranza del mar, esa herida que me irá creciendo.

8 comentarios:

Juanma dijo...

"esa herida que me va creciendo" y "ese para no comprenderlo" son absolutamente brutales. Ufff, dan en la clave, en el núcleo.

Algún día tengo que contar cómo fue la primera, y única, vez que me introduje en el mar.

Besos, muchos.

Blimunda dijo...

Juanma, tardé años en darme cuenta de cual era exactamente la emoción que me embargaba siempre que miraba el mar. Hasta que un día fue como una revelación, supe que sencillamente era un animal incomprensible, latiendo frente a mí pero sin que yo nunca lo pudiera comprender.
Espero que ese día en el que nos cuentes tu experiencia de mar no esté lejos.
Muchos besos también para ti.

Tournesol dijo...

La verdad es que fue un día marabilloso, parecía que todas las leyes de la naturaleza se habían confabulado para que todo saliera como habiamos estado deseando.

Las aguas cristalinas: para que los niños jugaran a ser pescadores intentando atrapar algún pez.

La marea tranquila: Para que una niña que siente terror del agua no se asustara con la fuerza de las olas y por fin se llenara de mar.

La brisa y la temperatura suave: para que no pasaramos calor y nuestros hombres pudieran disfrutar de su tan ansiada siesta.

La luz y el color, el olor, el sabor salado, la sensación de la piel mojada..: todo para que nosotras disfrutaramos plenamente del día y para que Blimunda nos escribiera esta entrada que es el colofón de un día inolvidable.

¡Habrá que repetirlo...!
Gracias porque se te ocurriera y gracias por poder compartir ese cielo tan azul.

Besos y mucho mar.

Blimunda dijo...

Tournesol ¡Te estás soltando el pelo! Es el comentario más poético que me has hecho nunca...Cómo me gusta...
Que día más bonito, fue como un regalo que nos hacía la vida y me encantó compartirlo contigo. Todavía tengo esa luz en las pupilas.

Muchos, muchos besos.

Anónimo dijo...

Creo que María no fue muy generosa con su habitual mala leche mañanera. Pero al final, ya por la tarde, se dio cuenta que no había estado tan mal el día, y que le gustaría repetir, aunque se quemase como un bogavante y armase un escándalo al meterse en el agua. Gracias por la experiencia y gracias por cómo la relatas.

Blimunda dijo...

Anónimo: No hay de qué y lo repetiremos seguro.
A mí me sigue pareciendo que María fue muy, muy generosa, no me extraña, es una chica encantadora.
Un saludo, anónimo.

Alejandro dijo...

El mar, el mejor de los bálsamos.
Te dejo este comentario salino a escasos cincuenta metros del Mar... Mediterráneo.

Blimunda dijo...

Alejandro: me da muchísima envidia la ubicación de tu comentario pero celebro que vivas días de MAR y que sea para ti, también, un bálsamo.

Besos y versos.

 
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