jueves, 29 de julio de 2010

Soy de tierra

En la tierra crecen las malas hierbas pero también los esquejes y los árboles. Se reseca cuando no se riega, se cuartea y se convierte en una substancia poco habitable aunque siga albergando las posibilidades del universo múltiple y vaya más allá de lo imaginable. La lluvia lo sabe y la convierte en madre preñada de seres, ya sean plantas, hijos, poemas o borradores que llegan a ver la página limpia, a duras penas.
Mi lluvia es el tiempo que tú, llevándote a los niños, me regalas, es un cuaderno, es tu boca y son tus manos, es un libro o un amigo, los abrazos de mis hijos que me traspasan.
Porqué soy de tierra adivino que estoy repleta de túneles interiores y me siento llamada a escribir escarbándome por dentro.
Porque soy de tierra cuando me muera quiero que me pongáis un ramo de flores entre las manos y el pecho, echarán raíces en mi piel y llegarán hasta el centro dónde aún estará mi corazón, caliente como el hielo.

6 comentarios:

Siete Soles dijo...

Eres madre tierra, en la que mis sueños y deseos crecen y se sacian al mismo tiempo. Eres hembra y yo tu siervo.

Blimunda dijo...

Siete soles, eso de "siervo"...no me gusta, prefiero el halcón que alza el vuelo libre y sólo él decide volver al guante de su cetrero.

Juanma dijo...

Y somos, también, tierra en barbecho que descansa, se recupera, espera que lleguen las fuerzas renovadas y, con ellas, la fertilidad.

Besos de lluvia que son, por tanto, besos derramados sobre la tierra que escribes, que eres y aras.

Blimunda dijo...

Juanma: Gracias por tus metáforas.

¿Has pensado que con esa imagen de besos de lluvia puede surgir un poema?

Lluvia de vuelta también para tu tierra.

Juanma dijo...

Llueve.
Ha llovido sobre los tiempos del verbo.
Llovió en el espacio que hay entre tu ausencia
y mi mirada buscándote.
Lloverá al amanecer, cuando levante la niebla
que ya no te envuelve como papel de caramelo.
Va a llover. Lo noto si me detengo a descansar
en los rincones que unen las tres partes de mi alma.
Porque estoy cansado. Para vivir necesito el agua de lluvia
que cae, derramada, honda y cercana
por tu cuerpo blanco y desnudo, por tus manos como ramificaciones
que me tocan antes de despertar, cuando un sueño ingenuo y tozudo
se empeña en tus primeras palabras a mi lado,
rastrea las huellas que dejó el color de tu piel
y se diluye junto al cauce de los ríos.
Lluvia cruel y necesaria
para limpiar las calles empedradas por las que paseamos,
en lo que salgo de la cama, tardo en vestirme,
el tiempo suficiente para ver que ya no estás.
Lluvia y tiempo. Días sentado frente al calendario
que señala cada otoño.
Supongo que eso borrará tu olor de mujer sabia,
la densidad de tu cansancio al mirarme,
los restos que quedan de tu presencia llenándolo todo,
rescoldo antiguo sobre aquellos besos de lluvia,
los que no te di.


**********
Para tí. Lo que no sé es si la forma del comentario respetará la forma original del poema. En fin. Besos.

Blimunda dijo...

Juanma: prescindo de la forma del comentario y me quedo con el poema original.

Gracias por la dedicatoria, muchas gracias, es un poema muy hermoso.

Besos y versos.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License