lunes, 9 de agosto de 2010

Tuve a Dios arropado

Como a Cernuda algo me avisa de nuestra propia naturaleza el pajarillo muerto, la planta marchita.
Sin comprender tantas cosas, pero con el palpito de nuestra inmanencia, rechacé un día la trascendencia y descubrí lo desdichada que eso me haría.
Para mi desgracia no soy creyente.
Yo envidio a los que viven en la palabra de Dios y hacen de ella un bálsamo espiritual con el que ungir las heridas que abiertas nos va dejando la vida. Envidio a los que encuentran paz y consuelo dónde yo sólo hallo espinas. Envidio a los que cierran los ojos y les ruegan al Señor y con ese gesto invocan su presencia. Envidio ese misterio de que pueda diluirse el pánico y el vértigo a la nada en una existencia eterna y placentera porqué yo conocí esa emoción, esa especie de bondad multiplicada, tuve a Dios arropado bajo las sábanas de la niña que rezaba.
Envidio a los que creen porque ,en la antesala del sueño cuando discierno con espanto el sonido inaudible del tiempo que ya ha pasado en mi propio reloj de arena, ellos seguro que se duermen apacigüados por un Dios que les cuenta cosas buenas.
Y no hablo de la intolerancia del fanático, hablo de poderse recoger hacia dentro en una trascendencia confortante de la divinidad justa y buena que me enseñaron cuando era pequeña. La misma que disipa la náusea ante la muerte, la angustia vital de imaginarse pudriéndose como se pudre el pajarillo o las plantas que se marchitan, sin más.

22 comentarios:

Siete Soles dijo...

Hola Blimunda.

Comparto contigo esa envidia sana por los creyentes en un Dios tolerante y bueno, que los arropa por las noches y consuela sus desdichas. Ese amor por los demás, desde una posición de comprensión, debe ser maravilloso.
Pero, al contrario de lo que a ti te sucede, yo no me veo abandonado y solo frente a ese abismo. Yo creo en ti y en nosotros. Solo centro mis pensamientos en esta vida que tenemos.

Besos y abrazos.

Marisa Peña dijo...

Como decía Unamuno los que tienen fe ciega y no dudan tienen más fácil la felicidad.Los que dudamos, buscamos, nos angustiamos y nos quedamos solos frente al silencio de dios lo tenemos mucho más difícil.Tal vez todo este en nuestro propio corazón y en nuestra capacidad de dar y recibir amor.Un beso.

Blimunda dijo...

Siete Soles: soy una hoja liviana y un pajarillo que canta y se acurruca en tus ramas, Amor.

Blimunda dijo...

Marisa: esta forma de comentar tuya está llena de ese amor del que hablas.
Un beso para ti también guapa, me has alegrado el alma.

Tournesol dijo...

Estoy en desacuerdo con lo que generalemnte nos han presentado como verdad, por eso me considero una persona escéptica. No puedo decir que sea no creyente pues siento que necesito creer en algo para dar sentido a mi vida, esto lejos de angustiarme, me ayuda a buscar en todo lo que me rodea a Dios, un Dios muy personal y particular pero que supone para mi el bálsamo espiritual del que hablas.

Dios puede estar en la bellas palabras de Andres, o en el comentario de Marisa Peña, incluso puede estar en la entrada de Blimunda para hacernos a todos reflexionar.

Deseo que encuentres tu bálsamo, pues seguro que lo tienes a tu alcance.

Un abrazo fuerte.

Blimunda dijo...

Tournesol: algo parecido a lo que dices me han dicho antes personas muy creyentes y la verdad es que últimamente me lo estoy planteando. Quiero decir que creo que lo estoy buscando o algo así.

Gracias por tu deseo.

Un beso mariposa.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Blimunda, los creyentes también dudamos. No es una fe ciega la nuestra, no al menos la que yo tengo. Se parece más bien al ciego que se confía a una persona amada y decide creer en ella cuando le dice: Salta, que aquí hay un agujero. Si el ciego no salta confiando en ella, se queda desesperado en la oscuridad.
Es muy hermoso ese texto que dices. Lo más bonito es que la niña de la que hablas sigue viva y ella sí que cree.

Juanma dijo...

El texto es, efectivamente, una delicia. Y, al igual que a Marisa, me ha recordado a D. Miguel de Unamuno...tan leído hace años, tan grande escritor. ¿Se sigue leyendo a Unamuno, por cierto?

Creer en Dios con tranquilidad, hacerlo desde la calma, es siempre algo bueno. Pero nos movemos en terrenos que a veces son de arenas movedizas y, en otras ocasiones, de tierra fuertemente consolidada. Uno de los asuntos nucleares de la Historia. Bien difícil. ¿Crees que nuestra querida Filosofía ayudó al abordarlo o vino a enredarlo todo un poquito más?

Besos.

(pregunta también para Cotta, por si vuelve a pasar por aquí)

Blimunda dijo...

Jesús: Así estoy yo desesperada en la oscuridad, tanteando esa mano que un día me guiaba, quizá la encuentre otra vez...

Gracias por tu comentario y por recordarme que aquella niña sigue viva.

Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Juanma, Blimunda, la filosofía enreda a quien tiene dudas, pero da motivos y razones en un sentido y en otro para quien está seguro. Eso es en teoría. Luego, en la práctica, la filosofía a mí me ha sumergido en la duda permanente, porque yo soy de los inseguros, no de los seguros. Un abrazo, amigos, y me habéis animado a escribir sobre esto. Gracias, Blimunda.

Blimunda dijo...

Juanma: yo creo que la filosofía, más bien, se ha venido ocupando de una sed tan dificil de aplacar como de esclarecer.Lo enreda todo sí, pero en ese enredo termina por aparecer el rastro de algo , aunque sólo sea como ejercicio que nos mantiene mentalmente activos.

Lo que pasa es que llega un momento en el que cada uno se las tiene que ver con su fuero interno, mirar hacia dentro y vérselas con su angustia o con su consuelo, como dice Jesús, o confias y saltas o te quedas perdido en la oscuridad.

Besos Juanma.

Juanma dijo...

Gracias a los dos. Conste que mi pregunta no era retórica o mal intencionada. Realmente tiene esa duda, digamos, filosófica.

Aún ignoro por qué hice esa licenciatura (siempre pensaré que debía haber estudiado Hispánica). Pero alguna razón habrá y, desde luego, nunca me he arrepentido. Todo lo contrario. Además, siempre me hizo más bien que mal la Filosofía. Si bien con algunos filósofos ni siquiera he hecho el intento de entenderlos, con la mayoría he disfrutado muchísimo. Siempre vi libertad en la Filosofía, aunque sé que no siempre la tuvo. En fin...

Besos.

Juanma dijo...

Errata: realmente tengo esa duda...

Blimunda dijo...

No hubiera dicho yo Jesús, que tú fueras de los inseguros.

Gracias a ti por tus aportaciones y por tu Filosofia a lo Cotta tan estupenda siempre.
Un abrazo.

Blimunda dijo...

Juanma: Cuando hice selectividad tenía en mente 3 carreras: Bellas Artes, Hispánicas(!!) y Filosofía.
No llegué a decantarme por Bellas Artes porque me gustaba dibujar y pintar pero no tanto como para dedicarme por entero a ello(No sé si hice bien).
Decidí que hispánicas tampoco porque se me daba muy mal el latín, fíjate tú que tontería (Aquí metí la pata bien metida)
Así que mi elección fue Filosofía. Esa asignatura me había apasionado durante cou, pero nunca me ha apasionado tanto como me apasiona la LITERATURA(Este es otro detalle "más" de los que tú y yo tenemos en común).
Estudiar F me formó y me "deformó" para siempre. Pero eso me ha ayudado en general mucho. Y disfruté una barbaridad con dos asignaturas: Ética y Filosofía del lenguaje.
Y como a ti te ocurre nunca me he arrepentido aunque yo sigo teniendo la espina de Hispánicas.

Un beso Juanma.

Tournesol dijo...

Te comenté que iba a intentarlo y ya ves, creo que lo he conseguido.

¿no crees que mi dios me ha ayudado?

Blimunda dijo...

Tournesol: tu Dios es muy, muy especial y besucón.

Juanma dijo...

Vas a pensar ya que todo es un poquito coña, pero de verdad que no. También el latín fue una de las principales razones, acaso la única, para no estudiar esa carrera. Una tontería, tú lo has dicho. En verdad, de lo único que me arrepiento de mi BUP y mi COU es ese desdén (por decirlo de algún modo, pero no es exactamente así) que tuve por el Latín. Aún no lo entiendo apasionándome, como me apasionan, la gramática, el lenguaje, la sintaxis, todo eso. Estaría enredado intentando ligar, ay, ay, ay...

Besos.

::::::::::::::::::::::A-Zeta (Revista abierta a participación)::::::::::::::::::::::::::::::::: dijo...

Los creyentes juegan con ventaja, pero los demás vivimos en en la realidad..

Blimunda dijo...

A-Z: La "realidad" es algo abierto, sin especificar, algo que no tiene verificación en cuestiones metafísicas como es el caso de Dios. Y quizás los creyentes esten en lo cierto, eso sólo lo sabremos cuando llegue el momento. Además ellos viven, como tú bien dices, con ventaja por eso los envidio.

Bienvenido o bienvenida, cuando quieras aquí estaré.
Un abrazo.

Olga B. dijo...

Madre mía, no puedo estar más de acuerdo con Jesús. ¿Dónde están los que tienen fe ciega y no dudan? Unamuno no simplificó hasta ese punto, su postura cuestionaba muchas más cosas en San Manuel Bueno Mártir y en otros muchos textos, aunque es difícil rebatir semejante cosa en un comentario. La fe es la capacidad de resistir dudar y no otra cosa, y esa resistencia a la duda está llena de amor. Cualquier otra cosa no es fe, es un "apaño" al que otros llegan también por medios laicos, y tan contentos andan por el mundo.
No es solamente un bálsamo lo que se busca, sino una verdad.

Es la primera vez que entro a tu blog, Blimunda, pero vendré a leer más a menudo. Gracias por tus comentarios y tus lecturas.
Un abrazo.

Blimunda dijo...

Olga lo primero ponerte una taza de té y sentarte a mi mesa.

Y lo segundo decirte que a mí me encantaría dudar como duda Jesús, me encantaría dudar de un Dios tan íntimo, tan propio, tan limpio...

Esa verdad a mí me parece balsámica.

Bienvenida, no sabes cómo me alegra verte por aquí.
Un beso.

 
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