domingo, 21 de noviembre de 2010

Cuando la ficción es atravesada por la realidad.

" La diferencia entre la literatura de viajes y la ficción es la misma que existe entre anotar lo que el ojo ve y descubrir lo que la imaginación conoce. La ficción es pura alegría..." Paul Theroux.


En "Borrador de una historia" al mismo tiempo que Frank Blatsky imagina el argumento de su próxima novela, su propia esposa recorre esos caminos que él sólo le reservaba al protagonista, de tal forma que llega un momento en el que se solapan la ficción del novelista con la realidad que le circunda en un juego de cajas chinas cervantino deslumbrante.
Antonio Muñoz Molina gusta de merodear por la zona ambigua, la tierra de nadie, la neblina literaria en la que ambas dimensiones (realidad y ficción) constituyen un marco difuminado de comprensión. En "La noche de los tiempos" Antonio Muñoz Molina consigue que esa línea no sólo sea difusa e indeterminada, consigue dotar a la ficción de la entidad que acaso siempre le ha pertenecido: la de ser reflejo de realidades.
Ignacio Abel y Judith Biely, entre otros, no son personajes demacrados por la ficción, estragados por su condición de personajes y anémicos por tanto de realidad. No. Ignacio Abel y Judith Biely son personajes atravesados por la realidad en una ficción caracterizada por su particular ontología, cualidad que se reproduce en la retina de Munoz Molina y que vemos cuando lo leemos porque leyendo "La noche de los tiempos" no leemos lo que el autor ha escrito, vemos lo que él ve. Con ese giro la ficción pasa a propagar los caleidoscópicos prismas de la realidad en una suerte de múltiples e inagotables perspectivas. De tal manera que, desde la primera página, se siente el privilegio de poder experimentar una lectura como esta, de un autor gigante que acaso no sea humano sino también ficticio y atravesado de realidad como lo es y está su entrañable Ignacio Abel.

8 comentarios:

Dilaida dijo...

Me gusta Muñoz Molina pero no he leido La noche de los tiempos. Lo leeré.
Bicos

Alejandro dijo...

Ya creo que te comenté, Blimunda, que aunque reconozco la grandeza de Muñoz Molina, me cuesta mucho adaptar mi lectura al ritmo de su escritura.

Con "La noche de los tiempos" me pasó lo mismo. Tuve que dejarla en el quinto asalto.

Volveremos a vernos en el ring cuando pase un tiempo.

Juanma dijo...

Vemos lo que él ve...así es. Muñoz Molina confesó que por eso mismo, y no por otra razón, usa la primera persona del singular.

Con "La noche de los tiempos", Muñoz Molina vuelve a ser el que siempre ha sido: el mejor (valga la expresión). Es una novela sencillamente apasionante (¡¡que yo tengo firmada por él!!): emocionante la historia que narra de un modo tan soberbio como magistral. De alguna manera, recuperamos al gran Muñoz Molina (y digo esto porque me supo a poco "El viento de la luna". Y no se me mal interprete: lo que considero más débil de Muñoz Molina es infinitamente superior a la mayoría de lo que leo).

Besos.

Tournesol dijo...

Leyendo "la noche de los tiempos" había momentos que veía lo que Antonio Muñoz Molia veía o quizá lo que él quería que vieramos. Vi perfectamente la estación del tren donde Ignacio Abel partiría para un destino indefinido, no sólo la ví, sino que sentí el bullicio y el trasiego de los viajeros, pude oir el ruido de los trenes y pude oler el humo de las chimeneas; pero si hay una parte del libro en que me sentí totalmente dentro de la historia, fue cuando la llegada de Judith Biely a Madrid, qué forma tan magistral de describir los paisajes, y luego la pensión, los muebles, los olores hasta el sentido del tacto se hizo realidad cuando habla de las sábanas de la cama. Me atrevería a decir que además de ver lo que él ve, yo llegué a sentir lo que él sentía.

Querida Blimunda el tuyo si que es un verdadero comentario de libros, pues además de opinión, hay en el poesía, filosofía y sobre todo mucho amor. Besos

Blimunda dijo...

Dilaida; te lo recomiendo, es un libro tremendo. Yo disfruté muchísimo con él.
Bicos.


Alejandro, a mí me ocurre con Muñoz Molina que algunas veces me doy cuenta de que no me estoy enterando de lo que leo. Entonces comienzo de nuevo el párrafo, ya con la actitud de no dejarlo escapar, y suelo alucinar por los vericuetos por los que me lleva. Consigue que mi mente se estire como casi nadie. Es una lectura exigente, quizás por eso muy estimulante.
Eso es lo que me parece a mí y yo pensaba que te engancharía con Ignacio Abel, fíjate.
De cualquier forma, un combate entre dos arquitectos promete, menudo sexto asalto...

Blimunda dijo...

Juanma te puedes imaginar cómo envidio esa firma...Sí a mí El viento de la luna no me pareció con tanto peso como La noche de los tiempos. Tú lo has dicho la narración es soberbia, yo cuando leo algo así llego a la conclusión de que nunca escribiré nada parecido.
Además a mí me ocurre con él que después de leerlo me deja como incapacitada para muchas otras lecturas, ya no puedo leer cualquier cosa.
Besos y versos.



Tournesol, qué lástima que Antonio Muñoz Molina no lea tu comrntario porque me superas...me ha encantado la manera cómo lo has contado y lo que dices de él.¿No te pasó a ti que después de leerlo echabas de menos a Ignacio Abel como si hubiera estado viviendo en tu casa? Yo añoraba hasta su loción de afeitar en la repisa de mi baño.
Besos corazón.

Clochard dijo...

Querida Blimunda:

Leyendo a A.M.M. se siente el irresistible aliento de la literatura culta y amena al mismo tiempo; el silencio de la lectura se sumerge allá donde él pone la mirada. La seducción por el ritmo de la palabra es tal que llega el lector a experimentar la sensación, la privilegiada sensación de no querer que se acabe el relato. Después cierras el libro y te dices a tí mismo - que maravillosa suerte la de que queden tantos libros por leer-.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Clochard, tú lo has dicho y, como viene siendo habitual,bastante, bastante bien.
Como dice mi amigo Juanma: Antonio Muñoz Molina for ever!!!!!!!!

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License