viernes, 10 de diciembre de 2010

Certificada

Cuando mañana escribas la carta, cuando la metamos en el sobre y le pongamos los sellos, cuando vayamos a correos y te asegures de que ha entrado bien en el buzón... será como si con ella enviaras toda tu inocencia porque sé que ésta es la última carta que le escribes a los Reyes Magos.
Me has hecho tantas preguntas sobre ellos que a mi coherencia le cuesta mantenerse medianamente a flote. Tú ya sabes que los Reyes que visitan el colegio en Navidad son los ayudantes de los Reyes auténticos, sin embargo nunca has comprendido que, sacando las notas que sacas y comportándote como te comportas, a tus amigos les traigan la play3 y a ti y a tu hermano no hayan podido regalaros cosas que ni siquiera cuestan la mitad. ¿Cómo es que no pueden, si son magos mamá? Algo pasa. Hace unos días en el hipermercado mirabas los carros y no me decías nada , yo te veía muy serio observando como la gente los cargaba, legos, peluches, barbies, gormities, castillos, piezas, videojuegos...hasta que me miraste desde la mágia de tus nueve años, desde sus murallas asediadas por tanta incongruencia y me preguntaste por qué la gente compraba tantos juguetes.
Aún así tú sigues pensando que tienes que escribirla y lo harás esforzándote con la letra, para que entiendan bien qué es lo que quieres y vean cuánto has progresado. Tienes pensado incluso darles las gracias por lo que hicieron el año pasado cuando les pedías que nevara y nevó, con un día de retraso, pero nevó.
Mañana después de desayunar nos sentaremos a la mesa de la cocina para escribirla. Estaré contigo cariño y aunque me duela te ayudaré a escribir tu inocencia, a doblarla y a meterla en un sobre. Creo que ,esta vez, deberíamos certificarla para que no se pierda.

17 comentarios:

Eastriver dijo...

Qué bonito... Mira, dan igual el precio de los regalos. Tú sabes que lo que se acaba recordando siempre es la magia del momento, el nerviosismo, el calor de la gente que quiere. Lo demás son cifras y esas solamente llegan al corazón de la gente que lleva bigote y dice que para ser feliz necesita un expediente de regulación de empleo. Pero esa gente ni nos gusta ni nos llena. En cambio los reyes magos sí (los magos solamente, que los otros chupan del bote). Un beso.

Siete Soles dijo...

Recuerdo dos Navidades especialmente. Unas cuando todavía creía en los Reyes Magos y mi sorpresa al ver EL JUGUETE (UNICO) fue enorme, el regalo fue una caja con indios y vaqueros, regalo no muy caro pero que a mi medio un sinfín de buenos ratos. Y otras cuando fui con mi padre el día de antes a escoger el regalo. En esta ocasión yo elegí el caro, pero mi padre me hablo y con todo el pesar de su corazón de mijo que no podía pagar tanto. Entonces vi una caja de Exin Castillos y fue “mi elección”. Ese regalo se convirtió en uno muy especial, y lo utilice no solo para hacer castillos sino para formar soldados, robots, etc. La falta de recurso fue suplida con imaginación. Aun que ver a uno de tus amigos con el juguete que tú habías elegido primero no es muy agradable de recordar. La magia se pierde pero espero que el cariño de sus padres supla en parte es hueco.

Como siempre gracia por hacer me sentir vivo con tus textos.

Besos y más besos, con abrazos.

Dilaida dijo...

La magia de la inocencia... ¡qué bonito!
Bicos

Juanma dijo...

Joder, qué maravilla!! Yo estoy en el mismo camino que tú, pero coménzandolo. Cuánta magia.

Besos.

Blimunda dijo...

Eastriver: después de la magia del momento un niño vuelve a clase y termina dándose cuenta de algunas cosillas...
De cualquier forma cuando lo sepa el día de Reyes seguirá siendo importante en esta casa, la primera que se sigue ilusionando soy yo.
Besos.


Te imagino, Siete Soles, jugando con esos indios como jugaba Andrés y sigue jugando Juan, ensimismados y haciendo ruiditos...Y te diré que para mí la magía de ese día nunca se ha perdido, en gran parte por lo bien que te lo sueles montar.
Gracias a ti corazón.



Dilaida: esa inocencia está hecha de lo más hermoso. Besos.



Juanma: te quedan unos años maravillosos, años de arropar estrellas entre las sábanas que los cubren cada noche y en especial la del cinco de Enero. Sé que los vas a disfrutar y que pondrás la conciencia en cada uno de esos momentos, aunque con la intuición de la última carta te ocurra lo que a mí.

Un beso Juanma.

Tournesol dijo...

Cómo te comprendo, yo también me aferré fuertemente a esa última carta porque desde entonces la noche de Reyes ha perdido un poco de su mágia.
Blimunda qué bonito lo cuentas, una vez más has hecho que me emocione y vuelva a recordar.
Año tras año despertaba con el soniquete de risas y gritos que los hijos de mis vecinos (eran siete niños) daban al ver sus regalos, era como la melodía de la felicidad y la inocencia que se transmitía a través de los muros de mi casa y se instalaba en mi corazón, después de ver mis regalos salía en pijama a la calle y buscaba a mis ruidosos vecinos para compartir con ellos esa felicidad.
Besos llenos de ilusión infantil.

Marisa Peña dijo...

Yo creo que este también será el último año para mi pequeño, Pablo. Creo que ya lo sabe pero no quiere quitarme a mí la ilusión;)
Cuántas cosas me unen a ti, querida amiga...me ha gustado mucho.¡Qué nbien me siento aquí, en tu casa!Besos mágicos

Clochard dijo...

Queridos Reyes Magos:

Os quería pedir para este año, en el que me he portado muy bien haciendo los deberes, no comiendo chicle en clase y hablando sin decir palabrotas, que me guardeis una tostada de pan de centeno en casa de Blimunda, Siete Soles y los dos ratones coloraos que, como buenos hermanos, se tiran frecuentemente los trastos a la cabeza. Os quería pedir tambien, si es posible, que me deis unas cuantas horas de lectura en ese hogar que rezuma creatividad literaria por sus cuatro costados, y que me dejeis ver salir el sol por una de sus ventanas.
Con esto y un saco de carbón, me doy por satisfecho.

Besos, epístolas, prosas y versos.

Dyhego dijo...

Los Reyes vendrán mientras se siga creyendo en ellos.
Salu2 reales.

lolo dijo...

Blimunda, si has certificado bien la carta seguirán brillándote los ojos esa noche. Porque tú crees y creerá tu hijo. Tal es su magia.

Un día voy a contarte, a ti, lo que pasa en las casas donde han crecido los niños.

Blimunda dijo...

Tournesol: esa niña que sale en pijama a la calle, tal es su emoción...me ha llegado mucho.
Sé que tú me comprendes.
Un beso, hoy, escrito.



Marisa: Tu pequeño Pablo si que es un Rey...
Me encanta que te sientas a gusto en esta casa, yo me siento igual en la tuya.
Besos y ,para ti además, versos.


Queridos Reyes magos: cuando le traigais es trozo de carbón a CLOCHARD que sea bien dulce porque él tiene el corazón goloso.
Por favor, concederle el deseo de ir a la casa de Blimunda, allí esos ratones coloraos no le dejarán dormir demasiado, pero a él no le importa porque luego lo coje su cuñado Siete Soles y se van de ronda tan ricamente.
El pan de centeno y los aguacates corren de nuestra cuenta, y el té blanco y los ventanales por los que cruzan las nubes y los pájaros en bandadas dispersas.
Besos y versos epistolares.

Blimunda dijo...

Dyhego, por eso debe de ser que por aquí ningún año faltan.
Un saludo envuelto en papel de regalo para usted, sé que le hará ilusión y puede que hasta ese gesto sople algunas de esas hojas...



lolo: espero haberla certificado bien, sí.
Pero no me dejes así y cuenta, cuenta...
A mí también debieron certificarme mi última carta porque todavía siento, aunque sólo sea por unos segundos, esa intensidad de locura, de ilusión infantil.
Un beso y cuéntame.

Alejandro dijo...

Imagino lo que sientes, pero algunos seguimos pensando que existen los Reyes Magos, que su espíritu consigue que cada Navidad los padres hagamos encajes de bolillos para que la ilusión no se pierda.

Blimunda dijo...

Alejandro, yo también creo en ese espíritu, todavía me hace ilusión mi regalo de Reyes, mucha, y esa emoción creo que es contagiosa.
De cualquier forma, cuando he visto con que esmero escribía mi hijo esta carta ha sido cómo si viera por última vez algo maravilloso que no veré nunca más.
Un abrazo.

ARO dijo...

Bellísima tu entrada como bella es esa inocencia que se derrama sobre el papel. ¡Lástima que la dura realidad vaya limando esas ilusiones infantiles!

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Pues he llegado en el momento justo para leer tan maravillosa y realista entrada.
Llego desde el blog de amigos comunes: Jesús, Juanma, y otros que veo sueles frecuentar. Espero que no te moleste que enlace en el mío y siga pasando por aquí.
Muchas gracias, saludos.

Blimunda dijo...

Aro, perdona el retraso en contestar pero es que no había visto tu comentario.
Gracias Aro, pero yo creo que la realidad conseguirá preservar parte de la ilusión.
Un abrazo y feliz Navidad.




No cogé ventana: Bienvenido y cómo me iba a molestar tal enlace...al contrario.
Gracias por tus palabras y por tu visita. Te espero, sí.

Un saludo miarma y Feliz Navidad.

 
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