sábado, 22 de enero de 2011

Madame A. Meilland.

Le estoy dando muchas vueltas a podar el rosal trepador de mi ventana. Sé que solo hay que cortar las ramas laterales y han de mantenerse las guías pero, pensar que tengo que cortarle también todas las hojas para que brote con más fuerza, no me gusta.
Se quedará el ventanal sin el ángel verde que ahora lo alumbra, como desnudo de aliento y color, con frío sus tallos y mis ojos sin el abrigo de sus pétalos, esos que me rescatan y van a por mí cuando desde el sofá contemplo el cielo.
Me consuelan los bulbos que ya apuntan su misterio. Están cerca del trepador. Los dejaré allí para que florezcan mientras el rosal reflexiona en sus yemas.
Y pronto, un día de estos al salir al jardín, me sorprenderá. Serán los primeros brotes y con ellos: una felicidad muy definida, hecha de algo íntimo para que comprenda como sus raíces y las mías son las mismas.

8 comentarios:

lolo dijo...

Siempre dices algo que se me queda colgado...
He buscado a Madame Meilland y veo que eliges bien tus raices. Merece la pena podar bien si van a salir esas rosas.

Blimunda dijo...

Podaré lolo y cuando Madame Meilland despierte de su sueño te regalaré un ramo. Eso sí, sin la primera rosa, esa ya está comprometida, hay una fotografía que la espera.
(Tú también me dejas cosas colgadas por dentro)

Tournesol dijo...

Me siento delante del ordenador, despues de una mañana repleta de quehaceres y discursiones destinadas a sobrevivir en medio de esta revolución de hormonas que reina entre los ricones de mi casa. La tarde es fria, el cielo está nublado y quien escribe se siente agotada física y emocionalmente; entro en tu blog leo tu entrada y... ¡qué quieres! se disparan mis emociones ,tu sensibilidad y tu forma de contar las cosas me llegan de tal manera, que tras emocionarme pienso y saco conclusiones. La poda, abonar, colocar un tutor para guiar a una planta, son practicas necesarias para que al llegar la primavera la veamos en todo su explendor, por eso aunque el trabajo sea duro, al final recibiremos la recompensa. Al menos es lo que espero.

Besos y rosas.

Tournesol dijo...

Muy interesente lo de "Madame A.Meilland", creo que tengo una variedad de ese tipo de rosa, después de la roja aterciopelada, esta amarilla es mi preferida.

más rosas y más besos.

Siete Soles dijo...

Estas, como la Naturaleza, tan llena de vida, que tus testo rebosan de frescura.

Gracias y Besos.

Blimunda dijo...

Ay, Tournesol cómo nos unen las flores.
Pero para mí no es duro trabajar la tierra, ni podar, ni tutelar... se me hace duro el aspecto de desolación que ofrecen ahora las plantas.
Lo de besos y rosas me ha encantado.
Cuídate que mañana voy.


Siete Soles, siguiendo la comparación te diré que a veces me quedo como el rosal de nuestra ventana. Creo que no tengo que darte más detalles.
De nada.
Hoy no hay beso.

Siete Soles dijo...

Y hoy...
¿Habra besos hoy?

Bis bald

Blimunda dijo...

Hoy, Siete Soles, te lo voy a contar al oído.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License