viernes, 25 de febrero de 2011

El ángel verde

Hoy, otra vez, la luz del sol como un líquido templado. Qué sed tiene mi piel, qué sed tienen mis manos. He salido a tomar el café de escribir al porche y me he sentido llamada por las cosas. Las paredes descascarilladas que requieren ser pintadas, los macetones que ya piden más tierra y otro orden: los rosales a pleno sol, las crasas sobre la mesa de mármol. Pondré cojines floreados en las sillas, hay que volver a pintar todo lo que se ha oxidado.
Aunque el calendario se empeñe en desmentirlo algo diferente trae ahora el aire. Me lo ha dicho Madame Meilland con sus brotecillos multiplicados. Pronto el ventanal del salón se verá enmarcado por la vocería de sus hojas. Es el ángel verde que me guarda de algunos de mis espantos, el que yo intuyo en los bulbos acurrucado, el que me estaba esperando en las yemas del trepador para contarme que algo nuevo ha despertado.

11 comentarios:

Dyhego dijo...

BLIMUNDA:
¡La poderosa primavera ya están empujando al invierno!
Salu2.

Blimunda dijo...

DYHEGO no veo el momento de salir y liarme con los arriates. Estoy deseando.
Poderosa...me ha gustado.
Salud.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Maravillosa mezcla: el café de escribir, el porche, el ángel verde y las cosas que te llaman.

Marisa Peña dijo...

Me encanta ese café de escribir, y esa mirada a las cosas para decubrirlas. La primavera siempre anuncia sus milagros...Un beso enorme.

Blimunda dijo...

JESÚS, a esa mezcla hay todavía que añadirle el vicio secreto de Fermina Daza, pero eso no se lo cuento a nadie.
Muchos besos.


MARISA, ese café es uno de mis cielos aunque hay días que sólo tengo unos minutos para esclarecerme.
Ese anuncio de los milagros de la primavera me ha gustado, compañera.
Un abrazo muy fuerte.

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Marissa Gracia: Hermoso relato. Como poeta me impresionó este "verso": "Pronto el ventanal del salón se verá enmarcado por la vocería de sus hojas."

Un abrazo

Blimunda dijo...

Francisco, gracias por tu comentario y bienvenido.
Las hojas para mí no están calladas cuando las miro y muchas veces es así.
Un abrazo.

lolo dijo...

Sentirte llamada por las cosas y el ángel verde que intuyes... Tú te lo pasa pipa, ¿no?

Blimunda dijo...

lolo, la verdad es que no me lo paso mal por las mañanas aquí sola entre plantas y libros después de pasar la mopa. Tú ya me entiendes.

Lourdes dijo...

Si no fuera porque tú tienes la magia de las palabras y yo no la tengo, diría que tú soy yo o yo soy tú.

Yo también tengo un porche donde me siento a tomar el café de las mañanas, menos días que tú, porque yo estoy en el Norte y tú en el sur.

También mis Meilland estan brotando, mis crasas están también sobre la mesa, y por todos los lados, también hay que darle manos de pintura...

Yo también espero con ilusión esta primavera que ya se anuncia.

Y no creo que en mis bulbos haya duendes encerrados...en algo teníamos que ser diferentes :)

Leeré una de tus entradas cada día. Tu magia, como el buen vino, hay que paladearla y saborearla.

Gracias

Blimunda dijo...

Lourdes, las gracias te las tengo que dar yo a ti por esa lectura saboreada. No puede imaginar alguien que escribe mayor privilegio, mayor lujo...que ese.
Y respecto al reflejo que ves en mí yo también lo sentí cuando leí cómo acaricias la piel turgente de tus haworthia cuspidata y ,en general, con cuánta pasión hablas de tus plantas.
Celebro haberte encontrado y muchas gracias por tu generosidad, lourdes.

 
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