lunes, 1 de agosto de 2011

Veintiocho de Julio

Juan, hoy hace diez años que, al levantarme por la mañana muy temprano, supe que habías decidido nacer. Se lo dije a papá y lo preparamos todo para ir al hospital. Teníamos que dejar al hermano con la abuela y poner en marcha el plan que le habíamos estado explicando casi a diario. Pero cuando ya estaba todo listo decidimos esperar porque tú estabas tranquilo todavía dentro de mi barriga, esa sandía gigantesca en la que ya debía de faltarte el espacio.
Yo sabía que ya nunca más volvería a estar embarazada, era mi último día de llevarte dentro y me dio mucha pena porque cada movimiento tuyo para mí era como sentir en mi interior una alegría que se removía. Por otra parte, quería verte la cara y las manos tan chicas. Así que, intenté despedirme de mi sandía, al tumbarme para echar la siesta me abracé a ella, qué barrigota tan grande me pusiste... aunque, a mí me daba igual, me gustaba acariciarla y siempre que lo hacía pensaba que ya te tenía en brazos y así, queriéndote mucho igual que ahora cuando por las noches nos damos besos y no quieres soltarme, cerré los ojos y nos quedamos dormidos los dos. Al despertar tú ya pensabas otra cosa y hubo que poner en practica el famoso plan.
Todo fue muy rápido. Cuando la matrona (esta es la señora que ayuda a las madres a que nazcan sus hijos) te sostuvo en una de sus manos, sentí la realidad de lo que había llevado conmigo, como si de pronto comprendiera algo que me había estado pasando durante nueve meses.
Y ya te tenía fuera de mí para que crecieras y jugaras, para darte besos y abrazos, para quererte toda la vida.

8 comentarios:

Juanma dijo...

¡¡¡Por favor, pero qué cosa tan bonita!!! He recordado cuando cogí a Domingo con medio minuto de vida. Felicidades al peque...a todos!!!!

Qué texto tan maravilloso.

Besos.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Preciosa forma de felicitar a tu hijo.
Felicidades a los dos.

Tournesol dijo...

¡¡¡Qué ternura Marisa!!! Has hecho de esta historia un cuento precioso.
Estoy segura de que cuando Juan sea mayor se sentirá muy orgulloso de su madre por ser una mamá tan especial.
Muchos besos para la mamá y para el hombrecito.

Anónimo dijo...

JUANMA: muchas gracias Juanma.Ah y yo no soy un peque.

firmado:oso negro x1
Pst:un abrazo.

Anónimo dijo...

no coge ventana,¡miarma!:muchas gracias por felicitarme a mi y a mi madre.un abrazo.

firmado:oso negro x1

Anónimo dijo...

Tournesol:ami no me ha gustado mucho.
Gracias por felicitarme.Muchos abrazos.

firmado:oso negro x1

Juanma dijo...

perdona, perdona...es que pensaba en mi peque y por eso me confundí. Tu madre contó la historia de tal modo que me emocioné mucho y de ahí la confusión. ¡¡Felicidades de nuevo!!

Anónimo dijo...

Juanma:no pasa nada.Y gracias por felicitarme.

firmado:oso negro x1

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License