jueves, 8 de septiembre de 2011

Frontispicio

Si pasara el resto de mis días aquí, frente a ti.
Si hubiera vivido toda la vida mirándote.
Si no conociera el mundo, ni el ruido, ni las flores... tampoco te comprendería.
Pero vengo a ti, y algo dentro se me apacigua como si me abrieras la puerta que solo cede con la llave de tu azul.

6 comentarios:

Dyhego dijo...

BLIMUNDA:
¡Ay, siempre se necesita una llave para abrir puertas que alguien ha cerrado!
Salu2 sin pestillos.

Blimunda dijo...

Alguien o algo, o muchos algos agrupados y tumultuosos, enredados, oscuros...desordenados.
Besos, DYHEGO y gracias, tú siempre vienes sin cerrojos.

Clochard dijo...

Querida Blimunda:

La verdad es que tanta inmensidad abruma, atrapa, recoje, concentra y le da alas a los pies de la litaratura. El imaginario vacio se siente tan cerca y tan repleto que inunda la mirada, afina la pupila, peina las pestañas, corrige la dioptria y pone sobre el suelo lo soñado en esos aires transparentes, en esos senderos por los que la imaginación despliega sus alas.

Es un placer introducirse en la versatilidad de las múltiples lecturas de tus letras.

Besos, prosas y versos.

Alicia María Abatilli dijo...

Al menos vas a su morada, estás y te sientes en paz, lo de la comprensión vnedrá algún día, o no.
Bella poesía.
Alicia

Blimunda dijo...

Un día Clochard, alguien publicará tus entradas-comentarios para que vuelen alto como se merecen.
El placer es mío de tenerte por aquí.
Un beso y cuídate mucho.

Blimunda dijo...

Gracias Alicia.
Creo que nunca llegará ese momento, el de la comprensión, pero la vida me compensa con su contemplación que me reporta mucho bien.
Un beso, y gracias de nuevo.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License