miércoles, 14 de septiembre de 2011

Irrealidad

Ayer, bajo la generosidad de un eucalipto y quizás llevada por el balanceo de sus hojas, mientras esperaba a que mi hijo saliera del colegio tuve una sensación punzante de irrealidad. Sentí que no era posible que ya estuviese otra vez allí, en el mismo lugar que hace a penas un par de meses pero ahora comenzando un nuevo curso. Sentí que el verano no había transcurrido y ya habíamos regresado a la rutina escolar como dentro de una pesadilla infantil en la que se vuelve a clase al día siguiente de las vacaciones. Fue como si el paso del tiempo me hiciera daño, algo así como encontrarse en la antesala del último minuto y darse justo entonces cuenta de que tu propia vida había sido eso y que ya había pasado.

8 comentarios:

Dyhego dijo...

BLIMUNDA:
El tiempo, cada vez más rápido.
Salu2 rápi2.

Blimunda dijo...

Dyhego, no sé si es una cuestión meramente humana, algo intrinseco a nuestra naturaleza pero es como tú dices, cada vez pasa más rápido. Y aunque uno intente agarrar el instante con toda la conciencia de la que es capaz, incluso con un ejercicio continuado de conciencia...se sigue escapando.

En fin, un beso.

lolo dijo...

Para mí, esa punzada es de pura realidad. Un día decidí dejar que la arena se escapara entre mis dedos.

Un beso virtual que quiere pegarse realmente a estas letras.

Blimunda dijo...

Creo que llevas mucha razón, lolo, por la realidad de la punzada y por la imagen de la arena. Es curioso, yo también asocio el pasa del tiempo con ese fluir de la arena entre los dedos pero no termino de aceptar que ocurra.
Gracias lolo, lo voy a intentar.

(Al decirme tú esto he sentido que me lo decía mi hermana mayor)

Y el beso...el beso me ha encantado.

Clochard dijo...

Querida Blimunda:

A pesar de toda esa realidad de la que hablais, que lo es y no hay vuelta de hoja, existen muchas vidas dentro de cada uno de nosotros, tantas como ocurrencias literarias tú puedas tener. Existen muchos mundos que inventarse para, paralelamente al nuestro, vivir en otro tiempo y lograr que sepa a algo más duradero que ese abrir y cerrar de ojos en que consiste la vida.

En cualquier caso, lo mejor es no pensarlo tanto como para acabar cayendo en la trampa y la pesadilla que supone esa encerrona existencial que solo piensa en eso. Lo importanse es tener constancia de que se está viviendo al mismo tiempo que uno está vivo; el resto son muchas tretas para llegar al mismo sitio antes de que nos gane el pulso la parca.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Sé, Clochard, que lo mejor es no pensarlo tanto y tengo que confesar que aquí solo aparece una décima parte de este tema porque no quiero cansaros.
Creo que si soy capaz de seguir la actitud de LOLO puedo encontrar un buen camino aunque las Parcas afilen sus tijeras.
Y de ti voy a quedarme con tu carpe diem, me lo colgaré al cuello para verlo bien y sentirlo.

Un beso ,pirata.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alguna vez yo he sentido algo así pero nunca supe decirlo en palabras.

Blimunda dijo...

Jesús, muchas son los sentimientos (míos) que tú has sabido expresar mejor que yo y después de leerte muchas veces he encontrado algo nuevo en mí, que creía no tener.

Un abrazo, fuerte.

 
Licencia de Creative Commons
Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License