sábado, 15 de octubre de 2011

El ave del deseo

A veces ocurre que el ave del deseo, aunque vuele alto, vuelve a dormir en los mismos brazos.
Tiene su nido y un cielo no exento de encantos, pero como el halcón regresa a comer de la misma mano y entre todos los cuerpos solo se contenta con uno de los regazos, con unos ojos, con unos labios, con la tranquilidad geométrica y perfecta de dormir a su lado.
Allí se acurruca, todavía joven como si no lo hubiéramos gastado, pese a contar ya juntos veintidós años.

14 comentarios:

Clochard dijo...

Querida Blimunda:

Menuda pasión es esa que encierra veintidós años de deseo, de cuerpo a cuerpo para lo bueno y lo malo, para el sol, la sombra, el mar y la montaña y para esas hazañas que sólo es capaz de realizar el amor.

Menuda manera de sentirse tan libre y sencillo, tan orgulloso y encantado con la vida y con el aire que ésta nos regala. Ese halcón es un sabio y un prodigio de la naturaleza del ser humano.

Bellísimo.

Besos, prosas y versos.

Dyhego dijo...

Enhorabuena.

Eastriver dijo...

La pasión del conocimiento, que decía el poeta, frente a la otra pasión, momentánea y fungible. Un abrazo.

Blimunda dijo...

Clochard, los dos sabemos que el otro puede desear y desea, de otra forma nos engañaríamos, pero también conocemos nuestro nido y mira, aquí no estamos mal.
Lo de los veintidos años te juro que no sé cómo ha sido...

Besos y versos

Blimunda dijo...

Gracias Dyhego, muchas gracias.
Un abrazo.

Blimunda dijo...

Eastriver, algo así debe de ser sí, con los años el amor se convierte en un lazo que, a veces, aprieta apasionadamente sin dejar nunca de unir.
De cualquier forma, la pasión momentánea debe de tener su cosa, digo yo, y de ella puede surgir algo que crezca después.

Un abrazo.

Siete Soles dijo...

Tú lo has contado todo. ¿Que más puedo yo añadir?

lolo dijo...

Felicidades, Blimunda.

Creo en los amores largos. Nada como los años les da esa tibieza y ese hueco que han dibujado. Nuevo y viejo al tiempo. Siempre esperando.

Gracias por contarlo.

Blimunda dijo...

Asi está bien, Siete Soles, muy bien.

Blimunda dijo...

Sí lolo, el tiempo le da forma...y un buen día te parece mentira que hayan pasado tantos años, piensas que te has debido de equivocar al hacer la cuenta pero no. Y pese a los remolinos se continua con la tibieza que tú apuntas.

Gracias a ti.

Tournesol dijo...

Pero qué pareja más linda!!!

Para ti que pones pasión en todo lo que haces, no creo que sea nada dificil entregarla y recibirla.

Un abrazo para los dos por ser como sois.

Blimunda dijo...

Tournesol, muchas veces me enseñas ,sin darte cuenta, claves fundamentales a la hora de convivir.

Gracias a ti, mariposa.

(Mañana me llevo a los niños, díselo a Antonio)

Fernando Moral dijo...

Vaya, así que por eso sabías lo de la "paz madura". Enhorabuena. Veintidós años, cachis, me ganas por dos ;)

Un abrazo.

Blimunda dijo...

Algo sé, Fernando, de ese pájaro llamado deseo y de esa tranquilidad impagable cuando al final del día me quedo dormida a su lado.
Tu poema me lo recordó.
Celebro que compartamos algo así, aunque te vaya ganando por dos años.

Un abrazo.

 
Licencia de Creative Commons
Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License