sábado, 30 de abril de 2011

Usman Khan y su caja de palabras.

Para Ascensión Chica

Los niños estaban muy nerviosos, me miraban con descaro y cuchicheaban mientras se removían en las butacas del salón de actos. Aplaudían como a destiempo ,atendiendo a sucesos que solo ellos pudieran comprender ,y sonreían, cómo sonreían...
En breve nombraríamos a los ganadores del tercer certamen de cuentos, yo tenía los diplomas en la mano y ellos lo sabían. Al mismo tiempo que la organizadora del acto hablaba acerca de la importancia de la lectura, yo intentaba reconocer a los agraciados de entre todo aquel entusiasmo infantil. Pero ,por más que observaba, era imposible, claro, excepto al creador de "Un niño de otro país". Este es, me dije, y efectivamente, se trataba de Usman Khan, inconsciente aún de la gloria que le esperaba.
Al pronunciar su nombre sé que en su cuerpecillo he encendido una luz, se ha desatado un zureo de palomas, han echado a volar pajarillos alborotados por su sueño.
Usman es un niño con cara de hombre que escribe en un idioma que, hasta hace un par de años, no conocía. En su cuento relata el miedo a las palabras cuando vienen de seres y voces que uno no entiende, habla de una caja, que una compañera le regaló y, que fue llenando con las palabras que iba aprendiendo cada día. Guiado por su maestra ilustraba los significados con dibujos y luego se llevaba ese tesoro a su casa, un tesoro cuya posesión le hacía sentir la seguridad de la comprensión.
Cuando le he dado dos besos he notado su rubor. Espero que él haya sentido mi emoción, la de su maestra seguro que no le ha pasado desapercibida, ella lo ha estrujado y le ha dicho: "¿Te das cuenta Usman de lo que has conseguido? Y yo he sabido que el poder de la docencia se materializaba entre ellos, que llegaba a su fin igual que Neruda comprendió como el poder de la Poesía se cumplía mientras un puñado de obreros analfabetos escuchaban emocionados su recital.
Ha sido un privilegio conocer a Usman Khan, el niño que sabe escribir en castellano gracias a una caja de palabras mágica y a Ascensión, su maestra, no menos poderosa.

domingo, 24 de abril de 2011

Entre dos abismos

"(...)Vivimos en ese aleteo de la llama."
El corazón de las tinieblas.
Joseph Conrad.


Como una burbuja, que viajara entre dos abismos, y yo en el interior de su fragilísima membrana, suspendida mientras me lo permita el breve aliento de este cuerpo en su vuelo, así es mi vida.
Los años como volátiles segundos de una pompa que flota ante la abominable empresa del tiempo. Fugaz como si durara lo que tarda una hoja en caer, precipitándose hacia el suelo.

martes, 19 de abril de 2011

Las agujas de tu costurero

Hoy hubieras cumplido setenta y uno. No puedo imaginarte tan mayor, ni creo que te gustara esa edad para ti misma, tú que fuiste tan hermosa, tan presumida sin parecerlo.
Recuerdo las últimas velas que apagaste en una tarta: un seis y un dos. Luego las encontré dentro de una taza en un armario de la cocina y fueron a clavárseme como lanzas. No sé qué hice con ellas. No las quería ni ver.
Renuncié también a tu costurero, de lo que después me arrepentí. No podía coger esas tijeras que solo con mirarlas me cortaban por dentro. Las agujas fueron, incluso, más despiadadas saltando del acerico hasta mi laberinto de recuerdos. Allí siguen, hundidas desgarrando como locas la tela de tu ausencia. Suelen hacerlo en días como hoy en los que aún no he comprendido que no volveré a verte, en los que sigo pensando en un regalo de cumpleaños para ti.

miércoles, 13 de abril de 2011

Una rosa

Una rosa en un jarrón es como una melodía de color y de fragancia en el aire.
Cuando es joven el tono limpio de su corola llama a la contemplación, la tersura de su piel nos atrae, está hecha de música su carne.
También es bella al marchitarse, se le aflojan los pétalos y como si se desmayara se desvanece del talle. Colmada por la serenidad de lo bello se va apagando, lánguida, lacia, libre en su hermosura, digna, tan envidiable.

lunes, 11 de abril de 2011

Su voz una estrella blanca

Para Paqui C. M. por la luz y el abrazo de sus palabras.

Hubo un momento en el que pensé: "Esto es una pesadilla, dentro de poco voy a despertar". Porqué cuando llegó la hora de apoyarte todos se callaron y ese silencio fue como un trueno torturador. Yo lo escuché y sentí todas sus aristas rasgándote y haciéndote sangre.
Creo que durante esos extraños y largos segundos de desconcierto comprendiste quién era en realidad cada una de las personas que tenías a tu alrededor. Comprendiste lo que cada cual era en esencia, aunque sus palabras hubieran apuntado antes en una dirección muy contraria.
Ese instante fue un extraordinario emisario de lo real, llegó a ti como condensación contundente de un significado que había estado velado, fue como si te apedrearan y te hicieran despertar de tu engaño.
Pero con el trueno vino una luz y una voz surgió decidida diciendo que, efectivamente, todo ocurrió como tú contabas. Ella había sido testigo. Pensó que no te merecías ese trato y mantuvo su postura a tu lado.
En la oscuridad de aquella sala su voz: una estrella blanca que te honraba mientras otros callaban.

Hoy quiero agradecérselo aquí, dónde solo llega lo que realmente tiene para mí un valor y verdadera importancia.
De corazón, gracias Paqui por esa luz.

miércoles, 6 de abril de 2011

Deja

Como no tengo palabras para quererte, deja que te quiera con la mirada.
Deja que me aproxime en la noche a ti cuando acercas tu cabeza a mi almohada.
Deja que te cuente lo qué siento, pon tu mano con mi mano mientras el abandono de los ruidos nos tapa.
Solo tu voz en la oscuridad pone a mis tristezas alas.
Y aunque apaguemos la luz, no se apaga la llama.

sábado, 2 de abril de 2011

Cuarenta

Llevo días pensando que hoy es mi cumpleaños como cuando era una niña y saboreaba con antelación esta fecha a solas. Cogía ese preludio y hacía de él una especie de cosa que me llevaba, dónde solo estuviera yo, para verlo a placer como si hubiera cogido una mariposa del patio y quisiera observarla con deleitación antes de que llegaran mis hermanos alborotando.
Pero esta vez no me ha sabido igual. Antes la idea era acumular años, cuántos más: mayor era el placer de esa contemplación. Ahora la perspectiva se ha convertido en una mirada de lo vivido, de lo equivocado, de lo que no me puedo dejar sin hacer... Y al notar la inminencia de este día he sentido que me adentraba en una vida nueva de mi propia vida.
 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License