lunes, 20 de febrero de 2012

Los fuegos del hielo

El frío ha quemado el jardín como si durante las madrugadas el hielo hubiera estado sobre las plantas, ardiendo.
Especies que, con un poco de suerte, hubiesen sobrevivido a los cuchillos del invierno, ahora están muertas.
Les hirió la escarcha su corazón verde.
Y mientras voy cortando tallos lacios y resecos la culpa se ocupa de mí en silencio: un buen jardinero no deja a sus hijos desnudos en mitad de la noche helada y de hierro.

12 comentarios:

Alicia Abatilli dijo...

Pues esperemos a ese jardinero...

Eastriver dijo...

Me gusta ese juego de intensidades contradictorias...

verdial dijo...

Magistral la estampa que describes. Se percibe cierto tono de tristeza.

Y lleva razón, un buen jardinero no habría dejado descobijados a sus hijos.

Un abrazo

Siete Soles dijo...

Tambien el buen jardinero vivio ese momento. Y así aprendio a cuidar su jardin.

Blimunda dijo...

Alicia, ese jardinero creo que todavía está muy lejos de mí. Pero agradezco tu gesto.
Un abrazo.

Blimunda dijo...

Eastriver, creo que no tenemos más remedio que aprender a convivir con nuestras contradicciones y sí, son a veces muy poéticas.

Blimunda dijo...

Verdial, creo que la valoración de magistral me queda muy grande, sinceramente, pero te lo agradezco de corazón.
Un fuerte abrazo.

Blimunda dijo...

Siete Soles, gracias por esa mano, que me ofreces.

Tournesol dijo...

No estoy de acuerdo, yo conozco al jardinero, bueno en este caso a la jardinera, y ella no tiene la culpa de tener el jardin orientado de esa manera, el hielo y el frio son más poderosos en este lugar y tu no has podido hacer otra cosa.
Es verdad que se aprecia cierto tono de tristeza pero yo quiero sentir que en el fondo tambien está las ganas que tienes de llenarte las manos de tierra y de arreglar de algun modo los estragos que " El fuego del hielo"
ha causado en tu jardin

Blimunda dijo...

Tournesol, sí que aquí aprieta más el frío pero eso debería de tenerlo en cuenta el jardinero.
Muchas gracias por tu desacuerdo, sabía que ibas a decir algo así.

Un beso con paracetamol.

amoristad dijo...

El jardín nació para ser libre,la bella libertad tiene un precio y esos corazones verdes lo sabían...de todas formas ciertamente la orientación influye mucho...que bonito escribes blimunda!!un saludo de Cantabria.

Blimunda dijo...

Amoristad,creo que llevas mucha razón, pero no dejo de sentirme muy mal cada vez que se me muere una planta, sobre todo de frío.
Gracias por tu comentario y por el abrazo que intuyo detrás de él.
Bienvenido a estas aguas.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License