martes, 15 de mayo de 2012

Tierra adentro

Yo comprendo a esa gaviota que se extravía tierra adentro, la que siente el aire espeso como un barrunto en lugar de experimentarlo liviano, etéreo.
 Sin horizonte...yo la comprendo, porque aunque vuele, enredada lleva el ancla de tu recuerdo. Y sigue volando, pero como sin cielo.

10 comentarios:

Eastriver dijo...

Algo así como el despiste universal que afecta a los que han amado mucho.

Dyhego dijo...

Blimunda:
El desasosiego.
Salu2 sosega2.

Blimunda dijo...

Le das un giro que yo no había tomado, Eastriver, y que me gusta.
Un saludo.

Blimunda dijo...

Tú le has puesto imagen a mi entrada, querido Dyhego.
Nos entendemos.
Un abrazo.

CLOCHARD dijo...

Querida Blimunda:

La soledad sabe mucho de eso.

besos, prosas y versos.

Tournesol dijo...

Ella encontrará, seguro, el camino de vuelta al mar.
Gracias por ese estuche amarillo que sirve para guardar tesoros.
Un abrazo fuerte.

Siete Soles dijo...

¿Quien no se enfrenta algunas veces a corrientes contrarias en su vuelo? ¿Quien no se plantea el por que de su esfuerzo?
Lo bueno es tener es ancla.

Blimunda dijo...

Tu frase,Clochard, es como un abrazo desde la distancia.
Un beso.

Blimunda dijo...

Quizás, Tournesol.

(Mete lo que quieras, no hace falta que sea para lo qué yo lo he hecho, aunque yo lo haría)

Besos.

Blimunda dijo...

Las anclas, Siete Soles, suelen ser bastante pesadas. No es un ancla lo que necesitan las alas, pero cada uno es libre de interpretar y de definirse como quiera.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License