miércoles, 30 de enero de 2013

Esa margarita

Siempre empiezas deshojando la margarita, esa margarita tan extraña.  Por cada pétalo que le ganas a ella le crecen otros acertijos, otras batallas. Tú, sin embargo, no temes porque tu paciencia es un castillo de dura piedra donde me aguardas. Y bien sabes minarme el camino de trampas: la red de tu mirada, un abrazo por la espalda... hasta que tus manos hacen conmigo lo que con la madera hacen las llamas.

8 comentarios:

Dyhego dijo...

Blimunda:
¡Que el fuego sea purificador!
Salu2.

Blimunda dijo...

Gracias Dyhego, siempre lo es como el agua, como la palabra.
Un abrazo.

amoristad dijo...

Afortunado y sabio el poseedor de esa paciencia,que con sus dulces trampas,obtiene tan grande recompensa...Un abrazo fuerte!!

CLOCHARD dijo...

Querida Blimunda:

Menuda margarita, menudos castillos, redes, trampas y batallas que acaban en una hoguera cuyas llamas siempre curan y nunca dañan.... menudo suspense.

Besos, prosas y versos.

Blimunda dijo...

Amoristad siempre te tengo que agradecer tus gestos de tan amable que eres conmigo.
Sí que es afortunado... y yo más.

Un beso.

Blimunda dijo...

Clochard justo como tú indicas es la hoguera... y una fortuna en mi vida.

Besos, besos y cuídate.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Esto es precioso. COntigo estoy aprendiendo a hablar de amor sin cientifismos ni cursiladas ni impropiedades morbosas.

Blimunda dijo...

Jesús cuando pasas por aquí eres como un ángel.
Gracias por tu generosidad, hoy me hacía falta.
Besos.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License