martes, 8 de enero de 2013

Latido

Cuando me abrazas siento
tu madera hecha de carne,
el corazón del árbol
en tus brazos y en tus manos
trepidando en mis tristezas
como hace entre las hojas el aire.

Cuando me abrazas siento
que tu corazón late con mi sangre.

10 comentarios:

Eastriver dijo...

Esas metáforas de la resistencia, de lo bien hecho, de lo que da vida, de lo que tiene vida y la aporta... Bonito el poema y bonitos los abrazos.

Siete Soles dijo...

Quisiera estar siempre en ese abrazo.

Blimunda dijo...

Siempre tan amable y preciso, Eastriver.
Gracias y un abrazo.

Blimunda dijo...

Siete Soles, no sé bien a qué te refieres, si a un abrazo continuo o al protagonismo del acto de abrazar.
El primer caso sería poco práctico así que yo me quedo con lo segundo, si puede ser.

Dyhego dijo...

¡Que el abrazo te sea fructífero, Blimunda!
Salu2.

CLOCHARD dijo...

Menudo abrazo, Blimunda. Parece que se encuentra uno abrazando y abrazado mientras lo lee, como se sentía el cartero de Neruda, sobre el mar, cuando el poeta le recitaba un poema a cerca de las olas y lo que sentía en aquella playa.

Besos, prosas y versos.

Humberto Dib dijo...

Un abrazo así se desea...
Buen blog.
Un abrazo.
HD

Blimunda dijo...

Unos días más, otros días menos Dyhego, pero no cambio sus brazos .
Gracias y un abrazo.

Blimunda dijo...

Así me siento Clochard, en sus brazos.
Celebro que te guste a ti que sabes poner el alma en cada abrazo.
Salud y cuídate.

Blimunda dijo...

Humberto, recibe mi más sincera bienvenida.
Gracias por tu generosidad.
Un saludo.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License