martes, 30 de abril de 2013

Acaso

Dejarse llevar por el entendimiento de los cuerpos es como nadar en la alta mar de lo natural. Algo poderoso nos sostiene y nos balancea, algo poderoso nos eleva.
Acaso sean las almas que también se comprenden, acaso la sorpresa de que el deseo pueda aprender a hacerse viejo, acaso sea un amor hecho de agua para dos corazones sedientos.

10 comentarios:

Dyhego dijo...

El cuerpo nos habla continuamente pero, a veces no sabemos escucharlo o interpretarlo.
Salu2, Blimunda.

Clochard. dijo...

Querida Blimunda:

Yo creo que más que el deseo pueda aprender a hacerse viejo pueda éste hacernos recordar las diferentes maneras de ser jóvenes en las que se va transformando la vida, en la que siempre hay un hueco, cómo no, para dos corazones sedientos, por años que tengan. El hecho de que se encuentren sedientos ya implica juventud, como la del balanceo de esa alta mar, sin ir más lejos.

Besos, prosas y versos.

lolo dijo...

Precioso, Blimunda.
Creo que es casi ya un poema.

Blimunda dijo...

Dyhego, hay que intentarlo siempre, merece la pena.

Un abrazo y salud.

Blimunda dijo...

Bueno Clochard, en mi caso esa sorpresa existe porque son muchos años ya y aún se mantiene intacto. No sé qué misterio es este pero lo más parecido es esa imagen del mar.

Besos, besos, besos.

Blimunda dijo...

Ay lolo...traes las primeras amapolas con tu comentario.

Gracias corazón.

Tournesol dijo...

Los años serenan los instintos pero dan sabiduria y buen hacer.
Precioso.
Besos atrasados.

Blimunda dijo...

Gracias Tournesol, pero no sé yo si con los años se serenan los instintos ,como tú dices, o siguen igual de alocados.
(Tengo pendiente enseñarte la muñeca, no se me ha olvidado)
Besos y los tuyos nunca los veo yo con atraso.

amoristad dijo...

No hay nada más bello entre dos corazones sedientos que beber de la misma fuente.Estoy convencida que el deseo no envejece,evoluciona con nosotros...Un abrazo sin caducidad!!

Blimunda dijo...

Amoristad quizás lleves razón, quizás el deseo es como tú bien dices, quién sabe. De cualquier forma la subjetividad trabaja y para ti evoluciona y par mí ha aprendido a envejecer.
Un beso.

 
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Escrito en el agua by Marisa T. Gracia is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License